Steve Jobs fue el fundador de Apple y Pixar. Murió el 5 de octubre de 2011 a los 56 años a causa de un cáncer de páncreas. Además de su inmenso legado en cuanto a sus aportaciones tecnológicas y a sus multimillonarias empresas, Steve Paul Jobs nos dejó como regalo uno de los mejores discursos de nuestra historia.
“Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”
Fue en la Universidad de Stanford el 12 de junio de 2005 y en él, Steve cuenta a los alumnos de la prestigiosa universidad americana tres historias vitales que jugaron un papel desencadenante en su vida. Tres historias sumergidas en un ejemplo de como se debe conectar emocionalmente con un receptor al contar una historia. Una charla envuelta en un sentimiento de motivación, superación y de resistencia al fracaso.
No es casualidad que en su discurso cuente tres historias, cuando queremos explicar algo, convencer a alguien de algo o simplemente conectar con alguien debemos dar siempre tres motivos, tres razones, tres claves que harán que nuestro discurso sea el correcto.
Puede parecer una tontería, pero en numerosas ocasiones encontramos estos tres argumentos, que hacen que dos parezcan muy pocos, y que cuatro sean demasiados… Pasado, presente y futuro.

La primera de estas tres historias abarca de manera sutil la historia familiar de Steve, y de como renunció a la carrera universitaria para la que sus padres llevaban ahorrando toda la vida. En esta aventura en la que ya no tenía que asistir a las clases, decidió tomar clases de caligrafía que 10 años después, mientras diseñaba el primer Mac, hizo posible que Apple desarrollase el primer ordenador personal con diferentes tipografías.
La segunda historia nos cuenta como fue despedido de su propia empresa, de aquella empresa que había llevado a la élite mundial, y que debido a una discusión con alguien que él mismo había contratado, se quedaba fuera de ella. En esta historia de superación en la que Steve se reinventa y crea la empresa Pixar y la compañía NeXT. Pixar se convierte en la primera empresa en crear una película animada por ordenador (Toy Story) y Apple compró NeXT, por lo que Steve volvía de nuevo a su empresa.
La tercera historia trata sobre la muerte y comienza con varias citas que marcaron un antes y un después en la vida de Steve y a su vez, nos deja una frase que quizá pueda marcar la vida de todos los que escuchamos su discurso o leemos este artículo.
“Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante”.
Steve cuenta cómo fue diagnosticado de un cáncer de páncreas a priori incurable, que horas más tardes se convertía en un tumor pancreático curable con cirugía. “Me operaron y ahora estoy bien.”, Steve contaba como superó otra nueva piedra que se ponía en su camino, una piedra que lamentablemente seis años después, arrebataría la vida de uno de los empresarios más importantes de nuestra historia.
La conferencia finaliza con una frase con la que Steve inspiraba a los universitarios a seguir creciendo, a ellos y a cada una de las personas que realmente quieran luchar por sus sueños.