Las situaciones de riesgo provocan en la sociedad una inestabilidad muy fuerte debido a las circunstancias novedosas y preocupantes, además de la inexperiencia en este tipo de situaciones como la que estamos viviendo actualmente con el Coronavirus
Una de las tareas principales de los comunicadores es conseguir que las percepciones de los espectadores correspondan con la realidad. Son muchas las situaciones de riesgo en las que quizá no se percibe el riesgo con la debida importancia o por otro lado, se produce un alarmismo exagerado en situaciones de menor gravedad.
La percepción de los riesgos depende de cada uno de nosotros, ante un mismo estímulo existen una infinidad de posibles reacciones en cada uno de nosotros. Influyen diferentes factores; la edad corresponde a una despreocupación entre los jóvenes y un alarmismo mayor entre los más mayores, la educación provoca una capacidad de recepción de la información de manera más elocuente y un desentendimiento entre los menos cultos, la responsabilidad adquiere vital importancia a la hora de asumir papeles importantes en aquellas personas más responsables.
Para ser un buen comunicador es imprescindible ser empático, mantener la calma ante la infinidad de posibles reacciones de la gente. Debemos dar toda la información necesaria para que nuestro público pueda entender los riesgos y las causas posibles, además de conocer el funcionamiento y el protocolo ante las situaciones de riesgo y que la amenaza sea algo más conocido entre todos y la gente pueda tomar las decisiones correctas en situaciones complicadas.
Es imprescindible saber comunicar con escenarios que siempre miran hacia el futuro. Para evaluar y solventar situaciones de riesgo es fundamental que nuestro público conozca cuales son los distintos escenarios. Análisis, diagnóstico y tratamiento, estos son los tres escenarios fundamentales que van a ser la base de la solución ante estas situaciones. Estos escenarios deben ir ordenados y no saltar hacia el siguiente sin haber estudiado el anterior, solo de esta manera podremos pensar en el futuro y en la solución de las situación de riesgo.
Los medios deben de ser transparentes para tener credibilidad. Si tu comunicación no es plenamente transparente y fiable, perderás la confianza de tu público, una confianza que será muy difícil volver a recuperar. En este aspecto están teniendo mayor influencia las redes sociales, los medios de comunicación usan estas redes para comunicar de manera horizontal, para ser una voz más que transmite información entre un público muy amplio.
La desinformación es uno de los mayores males de nuestra sociedad, cuando hay desinformación nos creemos cualquier cosa, de esto viven las Fake News. Como comunicadores debemos adaptarnos a las inquietudes de la gente, asimilar cuales son los aspectos que más preocupan y plantear unas respuestas a estas preguntas.
El tono del mensaje a la hora de comunicar es fundamental. En ocasiones los comunicadores intentan mostrar una seguridad y firmeza que por el contrario, genera una desconfianza mayor en aquellas personas con mayor capacidad crítica. El exceso de confianza puede provocar que la gente más inteligente dude y por ello es necesario comunicar con seguridad y confianza pero sin exagerar nuestro mensaje y nuestras emociones.
Ante situaciones de riesgo los comunicadores deben de preparar con antelación todas las posibles respuestas hacia las preguntas que van a surgir en estas situaciones, ir un paso por delante puede suponer una ventaja y un tiempo fundamental para que nuestro mensaje sea el correcto.